El ministro de Justicia, Fernando Rabat, defendió su decisión de otorgar rebajas de penas a condenados por delitos sexuales contra menores durante una sesión especial de la Cámara de Diputados. Durante su intervención, Rabat rechazó asumir la culpa de las críticas recibidas.
La colectividad política Partido Nacional Libertario se mostró a favor de Rabat, destacando que no exige su renuncia, a diferencia de otros sectores de la oposición y parte del oficialismo. Johannes Kaiser, líder del partido, apuntó a la Corte Suprema como objetivo adicional, señalando que busca responsabilizar a los ministros que han fallado de manera similar a Rabat.
La decisión de Rabat ha generado debate en el Congreso. Algunos legisladores cuestionaron su postura, argumentando que las rebajas de penas podrían afectar la justicia en casos graves. Sin embargo, Rabat sostuvo que su acción busca un equilibrio entre la sanción y la rehabilitación.
Este tema se enmarca en un contexto de tensión entre el Ejecutivo y la oposición, donde la aplicación de la justicia ha sido un punto de disputa. La decisión del ministro ha sido vista como un gesto de independencia, pero también como una posible fractura en el sistema judicial.






















